Ante una dificultad que presentemos al ventilar,
al inicio el diafragma debe ampliar su movilidad,
y esto mis padres deben observar, para así alertar,
y darse cuenta como se eleva mi abdomen sin ansiedad.
Al incrementarse la dificultad para continuar ventilando,
el diafragma debe fortalecer al máximo su contracción
Lo que induce al hundimiento de epigastrio muy marcado,
Iniciandose la descompensación sin equivocación .
Y ante esta situación de mayor obstáculo, ayuda hay que pedir,
los músculos intercostales deben su trabajo incrementar,
y retracción entre costillas se hace notar ,lo que motiva a decidir,
ayuda médica y oxigenación hay que brindar, para no lamentar.
Si la ayuda no se hace presente, el aire se va a terminar,
y antes del pulmón colapsar, habrá quejido por el poco aire retenido,
además color azulado de las mucosas, porque el oxígeno se va a terminar,
siendo conveniente apoyo con presión y oxígeno como cometido.
Al final de tanta lucha el oxígeno de a poco se va escasear,
los tejidos gritan al unísono y desesperados por la carencia fatal,
siendo indispensable el rescate, observado por el aleteo nasal,
soporte ventilatorio mecánico hay que ofrecer, para no fracasar.
Dr Bosco Alcívar Dueñas,
Md. Pediatría Integral.
10 de julio 2013