Al iniciar mi vida, por la supervivencia se apelmaza, se pliega y se confunde,
aumento, disminución, diferenciación, madurez ,experiencias y así crecer,
hasta que al fin logro adherirme o pegarme a la matriz que me perfunde,
para que así se inicie el intercambio que más me beneficia y no perecer.

Aparece la placenta con sus componentes y apegada a ella me debo aferrar,
este puente mágico permite asociatividad como especies muy diferentes,
e impide el paso de noxas, menos de las emociones que hay que tolerar,
relación de parasitismo, comensalismo y mutualismo se dan como preferentes.

Al nacer debo superar la drástica separación,buscando contacto y subsistencia,
estar apegado sintiendo poseer y ser poseido como rehén que pende de un hilo,
y me defiendo con el tacto,el movimiento,el equilibrio y arrastrándome con paciencia,
llegando desde la matriz y luego sobre la misma hasta la fuente con mucho sigilo.

Y pasan los meses y a mi mamá ,a mi papá y a mi nos urge la individualidad,
y asi con los sentidos ver lo emocional ,lo anímico y lo racional para lograr la cumbre,
logrando transformación y la trascendencia haciendo protagónico al apego o identidad,
teniendo claro, la incompletitud ,la relatividad, la indecibilidad y la incertidumbre.

Vínculo y Apego

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